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Identificar el origen y la causa de las alertas

Cuando se enciende en el salpicadero del coche el mítico icono genérico naranja de motor (check engine), sabemos que algo va mal, pero no qué ni cuán grave es. Esa ambigüedad genera duda. En una HMI industrial ocurre lo mismo: una alerta poco específica provoca confusión, ralentiza la reacción y aumenta el riesgo operativo.

Un buen sistema de alarmas prioriza los avisos. Cada alerta tiene un propósito claro, una prioridad definida y una acción asociada. En diseño de HMI, esto significa que no todo aviso es una alarma: solo aquello que requiere una respuesta inmediata se comporta como tal. Las buenas alarmas comparten tres reglas básicas:

REGLA 01 – Una causa, una alerta

Agrupar varios problemas en una sola alerta genera ambigüedad. Si cada aviso corresponde a una causa específica, el operador identifica rápido qué ocurre y cómo actuar, reduciendo errores y confusiones.

REGLA 02 – Prioridad visible

No todas las alarmas son igual de urgentes. En sistemas bien diseñados, solo alrededor del 5% son críticas, un 15% importantes y el resto informativas. Esto evita el ruido y permite concentrarse en lo que realmente importa. (Recomendaciones según ANSI/ISA-18.2-2026¹⁷)

REGLA 03 – Información útil

Cada alarma explica la causa, por qué importa y qué hacer. No basta con decir «error de presión»; hay que mostrar el contexto y la acción sugerida.

Ejemplo

La interfaz de Schenck ONE clasifica las alertas por color y jerarquía (Error, Warning, Info). Posibilita ampliar la información y proporciona soluciones sugeridas, siguiendo las reglas básicas para gestionar alarmas.

Schenck RoTec GmbH – HMI for Balancing Machines – Design by HMI Project, 2022